Que una persona que se dirija a Málaga pueda dejar su coche en un aparcamiento vigilado a las afueras de la ciudad, subirse al autobús hasta el Centro, llegar a su destino en patinete eléctrico y luego volver hasta el coche en metro pagando sólo un billete. Esa intermodalidad entre los distintos servicios de transporte es el gran reto que tienen por delante las ciudades en materia de movilidad sostenible, y para lograrlo resulta clave ponérselo fácil al usuario.
¿Cómo? Coordinando y conectando cada medio de transporte y, además, integrando sus tarifas con la implantación de un billete único. Es decir, que el viajero sólo abone el tique una vez y luego sean los operadores los que se repartan los ingresos en función del uso. Así se puso de manifiesto durante el foro ‘Intermodalidad urbana. El transporte del futuro’ organizado por SUR… Leer MÁS.